El Tiempo
Al parecer hay una sola cosa sobre la cual todo el mundo está de acuerdo (con lo difícil que es eso) y es que nadie pareciera tener suficiente tiempo para nada a pesar de ser una fuente ilimitada.
Millones de vidas se extinguen añorando un poco más de tiempo para hacer cosas que quedaron sin hacer y que hubieran marcado una diferencia importante en la forma cómo vivieron sus vidas.
Todo esto me lleva a pensar si realmente es que no tenemos ese preciado tiempo que tanto se anhela o que repetidamente se maldice, o es que en realidad no se le da importancia ni prioridad a las cosas que verdaderamente cuentan y es hasta ese preciso momento en el que se enciende una luz en el cerebro que dice… ¨Esto realmente era importante y no le presté atención¨. En ese momento es en el que nos damos cuenta que no hemos hecho una buena distribución del tiempo que hemos tenido disponible y lamentablemente es tarde para remediarlo.
Si el tiempo es un bien tan escaso, ¿entonces por qué no distribuirlo en forma justa para hacer aquellas cosas que realmente importan? ¿Si es un bien, entonces por qué no se invierte con prudencia e inteligencia? Es probable obtener una gama infinita de argumentos o excusas a la hora de responder estas preguntas si se tratara de recolectar las respuestas, pero en fin… el propósito se habrá conseguido si es que cada uno que lee logra meditar en la forma que distribuye sus 24 horas al día y realmente siente que lo ha hecho bien, sintiendo que todo lo importante ha sido atendido y no quedan pendientes. Sintiendo que todas las tareas se han completado y que cada ser querido recibió la ración de ti que esperaba.
Habiendo dicho brevemente todo lo anterior sobre la importancia del tiempo, solo puedo recordar una vieja frase que dice… ¨En vida hermano, en vida¨
Cuestión De Tiempo…
Durante toda mi vida he escuchado preguntarse a tantas personas ¿estoy listo para enfrentar esto? ¿Estoy preparado? Y estas preguntas han llegado también de cierta u otra manera a mi vida en momentos cargados de mucha responsabilidad, en los que he dudado si tendré o no la capacidad suficiente para hacer algo. Asimismo también ha llegado la respuesta a estas preguntas y es tan simple como decir que, nadie está preparado o lo suficientemente preparado para enfrentar muchas cosas en la vida, como lo es ser padre, esposo, enamorarse o ser astronauta por mencionar algo.
Se puede tener pleno conocimiento de tal o cual cosa y aun así dudar si se está preparado o no, y esto en normal ante cualquier situación nueva que se presenta. Sin embargo decir que la duda es válida no es lo mismo que aceptar que el miedo también lo es. La duda en todo caso servirá para plantearse alternativas o pensar nuevamente si el riesgo está a la altura de las expectativas. Y al contrario el temor será solamente un paralizante a los sentidos, que no permitirá lanzarse a esa actividad que invita a la acción.
Como ya he establecido que nadie está totalmente preparado ante una situación nueva, cabe decir que es solamente ¨haciendo¨ que se puede descubrir la verdadera y tan esperada respuesta.
Puedo concluir entonces diciendo, que sin importar que tanto nos preparemos para algo nuevo siempre habrá algo que descubrir en el camino y que postergar lanzase a algo nuevo solamente retrasa nuestra experiencia de vida, y esta espera no nos hará estar mejor preparados… Entonces por qué esperar?
Erase Una Vez... La Historia Inconclusa.
Cada palabra que me dijiste, cada una de ellas se convirtió en el bálsamo que se derramó sobre mi corazón y con su tibieza sanó mis heridas. Todas y cada una de tus palabras se convirtió en una paloma que volaba libre en mi cabeza, devolviéndome la esperanza que dormía silenciosa en mis ojos tristes.
Cada palabra convertida en verbo conjugó en mi presente todos mis sentimientos y dije con firme convicción y profunda fe… amo, creo, conozco, soy y pertenezco. Encontré a causa de cada palabra tuya, un inmenso mar donde pude sumergirme y experimentar plenamente mi propósito, entregando ante tal grandeza toda mi completitud, mi Yo sin temor alguno.
Cada palabra que se escurrió por tus labios cautivó mis sentidos, despertando mi alma somnolienta a una nueva era…la era de amar, la era de dar. Cada palabra despertó sueños nunca antes concebidos, motivó mi creatividad y por vez primera construí un castillo en el aire, donde no dudé podría vivir tranquilo mi corazón que se brindaría gustoso al amor que me invitaba a ser desesperadamente todo lo que un amante puede ser, todo lo que nunca antes fue...
Mi Corazón También Cree en Dios
Ante situaciones difíciles en las que las posibles respuestas parecen escaparse de nuestras manos, es fácil agobiarse, pensando que nada podemos hacer o incluso pensar que todo está perdido. Pero desde el principio de los tiempos nuestros corazones parecen saber que hay una fuerza más allá de nuestro entendimiento a la cual aferrarse y de donde vendrán las respuestas, confiando en que la calma y la tranquilidad volverán de un momento a otro.
Cuando perdemos la calma y dejamos de escuchar ese sentimiento de nuestros corazones que nos dice que la respuesta vendrá, que debemos confiar, que debemos creer, en ese momento nos alejamos de la respuesta por la impaciencia y la desconfianza de dejar en otras manos la solución de algo que nos afecta.
A veces dar un paso atrás no sólo nos deja ver las cosas de mejor manera y en otra perspectiva sino que también nos permite respirar para recobrar el aliento y dejar que nuestros corazones hagan lo que están supuestos a hacer… confiar y conectarse con esta fuerza superior.
La respuesta no siempre dependerá de cada uno de nosotros, o siempre sabremos lo que hacer, o tal vez ni siquiera este en nuestro control lo que debe hacerse, y es confiando cómo las cosas se resolverán, aceptando que esa fuerza superior tome el control y actúe por medio de nuestra fe.
Confiar no solamente nos devuelva la calma, sino que permite la conexión entre Dios y nuestros corazones, en donde su voz se escucha clara y armoniosamente, y será en ese momento en el que actuaremos con causa y razón, con entendimiento y con certeza.
Es en el corazón mismo donde la vida entera sucede, como el escenario central de nuestra existencia por lo que debemos cuidarlo, protegerlo y escucharlo como se escucha a un confidente.
¿Solter@ por siempre?
Ser solter@ en la actualidad no es algo fuera de lo común ni algo por lo que uno debiera preocuparse, a pesar de lo que comenten otras personas sobre esto. Estar o no con ¨alguien¨ es una decisión personal en la que juegan muchos factores que a mi modo de ver son determinantes, tales como la economía (si se tiene dinero disponible o no), la educación, el trabajo, el tiempo, los estudios, la familia y hasta la comodidad.
Lo que si debe ser un caso de estudio, es que no se tenga una persona ¨especial¨, un ¨objeto de tus afectos¨ o algo parecido o que se tenga tan sólo por cuidar lo que dicen los demás, ya que esto implicaría que se tiene el corazón cerrado a toda posibilidad real y esto no es para nada saludable en ningún sentido.
El ser humano como ser sociable necesita demostrar y recibir afecto de una u otra manera, por muy peculiar o ¨marciano¨ que uno sea. Pero claro está que estos afectos deben desarrollarse libremente y en un ambiente fuera de presión alguna para que florezcan y fluyan con naturalidad, encontrando su lugar por sí solos.
Es válido correr del compromiso si se piensa o siente que no se está preparado. Es mejor correr a tiempo, que tratar de armar los pedazos en el desastre que quedaría en tu vida o que dejarías en la vida de otra persona. Esto conlleva una responsabilidad emocional, en la que no solamente importa lo que tú sientas sino lo que sientan los otr@s.
Como mencionaba anteriormente, estar o no preparados no es una cuestión de experiencia o de una preparación como tal, sino de sentir la libertad emocional suficiente como para compartir el todo de uno con otra persona. Del cuidado que represente el estar involucrado con alguien, y es aquí donde entran a jugar otros factores por demás determinantes también para ¨establecerse¨, tales como el miedo, experiencias pasadas, las expectativas, los sueños, los anhelos, la capacidad de proyectarse, de verse con otra persona en un plano de vida compartida, el relegar tus manías y aprender otras, en fin. Son tantas cosas que realmente te hacen pensar y conforme pasa el tiempo se hace más fuerte, dificultando por ende tomar una decisión sobre cualquier tipo de relación personal, postergando algo tan natural como lo es una relación afectiva declarada con títulos y todo lo demás que conlleva compartirse con alguien.
La sociedad de hoy te ofrece tantas alternativas para disfrutar de esa soledad, de ese espacio personal y retrasar esa decisión de compartir tu vida, que cada vez es más común ver más y más personas solteras, que priorizan muchas otras cosas antes que una relación, por la misma libertad o comodidad que representan.
La pregunta que cabe colocar aquí es: ¿Por qué estar solo? Y obviamente para esta respuesta es necesario sentarse y ser honestos a tal grado que no nos quepa la menor duda del por qué tomamos una decisión tan importante y no culpar luego a nada sobre el camino que hemos forjado ante nuestros pies… Los demás que digan misa, importa lo que pienses de ti que es lo que puedes cambiar y no lo que otros piensen de ti que está fuera de tus manos.
Envidado de Dios (Godsend)
Recientemente volví a experimentar en mi vida de una manera profunda una lección ya aprendida años atrás, pero al parecer con el paso del tiempo y debido a la comodidad emocional con la que muchos vivimos… pronto olvidamos. Y definitivamente hay cosas que necesitamos mantener presentes y recordar para vivir de manera inteligente las emociones.
Aun recuerdo lo que me dijo uno de mis maestro en la escuela, y no dejaba de tener toda la razón ¨Si hay algo que debas volver a aprender, es porque lo no aprendiste bien a la primera y es necesario volver a pasar por eso¨, claro que en su momento hablábamos de una terrible fórmula de algebra, pero que bien se aplica a la vida en general y ciertamente por eso no se me olvidó nunca, ya que encontré mucha sabiduría en sus palabras.
Retomando el tema de la lección olvidada… lo que quiero decir es que, no hace mucho conocí a una persona que dejó una huella especial en mi, ya que por medio de este alguien logré experimentar emociones-sentimientos nunca antes vividos y menos considerado vivirlos. Todo se dio de una manera natural-repentina, hasta mágica podría decir. Viví emociones tan intensas y profundas solamente motivado por la presencia de esta persona y por mi inmenso deseo de explorarme ante esta situación totalmente nueva. Tanto así, que hasta pude analizar mi vida en un pasado reciente y comprobar que no había hecho muchas cosas que hubiera querido, cosas que hubieran cambiado significativamente la vida de otras personas y a mí, haberme facilitado procesos emocionales.
El punto es que fueron escasos días los que compartí con esta persona, y así como de repente nos conocimos, de repente estábamos despidiéndonos, y yo por mi parte negándome al evidente distanciamiento que se pronosticaba.
Me cuestioné un sinfín de cosas, me sentí culpable y traté de hacer todo en mi poder para seguir cerca de esta persona, o al menos mantener algún tipo de relación que me permitiera seguir experimentándome como recién lo estaba haciendo. Lamentablemente no hubo nada que yo pudiera hacer para detener su partida y todo llegó a un relativo fin. Sin embargo (y es aquí donde viene la lección olvidada) recordé que hay personas que llegan a tu vida como ¨enviados de Dios¨ a enseñarte algo específico o bien hacértelo recordar.
Y en mi caso, me estaba olvidando de vivir mis emociones y mis sentimientos para mantenerme siempre en control y no permitir que cosa alguna me sacara de esa burbuja de perfección en la que últimamente me había encerrado. Al encerarme en esta burbuja dejé de ver, real y literalmente de ver a algunas personas importantes en mi vida, de atender sus necesidades que básicamente giraban alrededor de su amor-cariño por mí, así como su interés por mí bienestar.
Viéndolo fríamente todo lo vivido, lejos del dolor que pudo causarme y de esas contadas noches de insomnio, gané tanto que debo mantenerme agradecido porque lo ganado en experiencia asegura mi futuro emocional y me asegura de poner los ojos en las cosas realmente importantes.
En alguna parte leí que las personas llegan a tu vida por una razón, en un momento específico o para toda la vida, y que cuando lo descubras sabrás lo que hacer. Así como que cuando llegan por una razón o por un momento específico lo sabes cuando ya no están en tu vida y depende de ti qué hacer con lo vivido o aprendido.
Yo he decidido dar gracias por la visita recibida y bendecir cada momento que se me regaló, recordar cada momento en el que me experimenté como no lo había hecho y regalar estas emociones-sentimientos a personas amadas e importantes en mi vida, personas que definitivamente contribuyen a formar lo que soy y lo que seré.
No me queda más que decir, que por cada cosa que vives debes agradecer y ver todo aquello bueno que te dejan y que todo lo malo que pudo existir debes desecharlo para transformar tu experiencia en una lección de vida que puedas transmitir a otros con amor, dedicación y paciencia. ¡Definitivamente en la vida todo cuenta!
Aries
Todos dicen que es por mi signo del zodiaco que soy como soy, que es la única razón por lo que me suceden todos los eventos en la vida, ya sean estos buenos o no tan buenos… porque está destinado a suceder a alguien como yo. En fin, creo que contra todo pronóstico soy una caja de sorpresas y adicional a eso soy muy testarudo como para aceptar que todo sobre mi está dicho, ¿Por qué no pensar que soy alguien especial si me siento así? (y lo pienso en un sentido humilde, no puedo aceptar que todos somos iguales, algo más profundo en mi me dice que no es así).
Es halagador que las estrellas hablen de ti según dicen, pero prefiero pensar que puedo y que decido en mi vida en general, que soy responsable por cada cosa que me sucede, y que hay cosas que no están en mi control, que si me veo involucrado es por alguna razón más allá de mi entendimiento, que tal vez debí estar ahí para ver, aprender, crear y hacer suceder otra cadena de eventos, total todos participamos en el universo y somos parte del todo.
Reconozco que todos los nacidos en ciertas épocas del año, tienden a desarrollar algún tipo de conducta que los hace ser clasificados en alguna categoría, pero esto no debiera ser suficiente para aceptar que soy o no de cierta forma. El ser humano es tan extenso en su mente y en todo lo intangible que sería un error, -desde mi punto de vista personal- aceptar lo que me dicen los astros. Todo como una referencia hasta resulta gracioso y curioso pero nada más. He visto a muchas personas consultar a su horóscopo antes de salir de casa y creer ciegamente lo que este les dice, y sin ánimo de juzgar me parece una pobreza de espíritu, ¿Cómo puedo depender de algo que no es cierto? ¿Quién te dijo que eso es verdad? Si vas a depender de algo ¿Por qué no depender de Dios? Si vas a creer en algo ¿Por qué mejor no crees lo que Dios te dice?
En fin…Cada uno puede creer lo que quiera, por mi parte seguiré confiando en la única Autoridad que sabe todo de mi, Autoridad capaz de hacerme cambiar todo aquello que no me gusta de mi, de mi vida y de todo lo que no me hace feliz… Dios es el único en quien confiaré y de quien creeré cualquier cosa que tenga de decirse de mí. Y como dicen Sigo siendo testarudo como un típico Aries.



